MÁS QUE COFRADES

¿Podría el Resucitado ser la imagen que presida el Vía Crucis de Huelva?

El Vía Crucis oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva se ha convertido, con el paso de las décadas, en uno de los actos que mejor reflejan la evolución de la Semana Santa onubense. Desde su primera edición en 1980 hasta la actualidad, más de cuarenta imágenes de la Pasión han presidido este ejercicio público de piedad que cada Cuaresma reúne a las hermandades y parece que a menos fieles cada año en torno a la contemplación del camino de Cristo hacia la cruz.

Onda Cero Huelva

Huelva |

Si se analizan las estadísticas de estos más de cuarenta años, hay una imagen que destaca por encima de todas: Nuestro Padre Jesús Nazareno, que ha presidido el Vía Crucis en cuatro ocasiones —1980, 2000, 2005 y 2015—, convirtiéndose en el titular que más veces ha protagonizado este acto. Tras él aparecen varias imágenes que lo han hecho en tres ocasiones: Nuestro Padre Jesús de la Pasión —1981, 2004 y 2018—, el Santísimo Cristo de la Expiración —1987, 2010 y 2019—, Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto —1991, 1997 y 2002— y el Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo —1992, 2013 y 2026—.

Un segundo grupo de titulares lo han presidido en dos ocasiones. Es el caso del Santísimo Cristo de la Buena Muerte —1982 y 2016—, el Santísimo Cristo de la Sangre —1983 y 1999—, el Santísimo Cristo de Jerusalén y Buen Viaje —1984 y 1989—, el Santo Cristo Yacente —1985 y 2017—, Nuestro Padre Jesús de las Penas en sus Tres Caídas —1986 y 2020—, Nuestro Padre Jesús Cautivo —1998 y 2011—, el Santísimo Cristo de la Fe —1994 y 2008—, Nuestro Padre Jesús de la Humildad —1993 y 2014—, Nuestro Padre Jesús de la Redención —2001 y 2023— y Nuestro Padre Jesús de la Victoria —2007 y 2024—.

Junto a ellos aparece un amplio grupo de imágenes que solo han presidido el Vía Crucis una vez: el Santísimo Cristo de la Lanzada —1988—, Nuestra Señora de las Angustias —1990—, Nuestro Padre Jesús del Calvario —1995—, el Santísimo Cristo del Perdón —1996—, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia —2003—, el Cristo de la Misericordia —2006—, Nuestro Padre Jesús del Prendimiento —2009—, Nuestro Padre Jesús de las Cadenas —2012—, el Cristo de la Providencia —2021—, la Virgen de los Dolores de la Hermandad de los Judíos —2022— y el Santísimo Cristo del Amor —2025—.

Sin embargo, todavía hay titulares de la Semana Santa de Huelva que nunca han presidido este acto. Entre ellos se encuentran Nuestro Padre Jesús de la Entrada Triunfal en Jerusalén, por motivos obvios, el Santísimo Cristo de la Vera Cruz, el Santísimo Cristo de la Preciosa Sangre o el Cristo Resucitado. En algunos casos se trata de iconografías que encajan menos en el esquema del Vía Crucis tradicional, y otras que sí lo harían en el establecido por san Juan Pablo II, que amplió a 15 estaciones incluyendo a la resurrección.

Si analizamos los titulares por jornadas de la Semana Santa, se observa que algunos días han tenido mayor presencia que otros. Especialmente significativo es el peso de las hermandades del Jueves Santo que es la jornada que más imágenes ha aportado al viacrucis oficial. También han tenido una presencia destacada los titulares de los primeros días de la Semana Santa.

Pero no solo han cambiado las imágenes a lo largo de estos años. También lo han hecho los lugares donde se celebra el Vía Crucis. Durante los años ochenta y buena parte de los noventa el acto tuvo un escenario prácticamente fijo: la plaza de La Merced y su entorno. Allí se celebraron muchas de las ediciones, en ocasiones con un recorrido circular en torno a la plaza y en otras con un pequeño itinerario procesional de ida y vuelta.

A partir de finales de los años noventa comenzó una segunda etapa en la que el Consejo optó por trasladar el Vía Crucis a las feligresías de las hermandades, llevando el acto a distintos barrios de la ciudad y acercándolo al entorno natural de cada corporación. Fue entonces cuando se multiplicaron los recorridos itinerantes por distintas zonas de Huelva.

En los últimos años se abrió una tercera etapa caracterizada por la diversidad de escenarios. Plazas, calles y espacios emblemáticos del centro de la ciudad han acogido el rezo de las estaciones: la plaza de las Monjas, la plaza Niña, el entorno del Ayuntamiento, Méndez Núñez o el parque Alonso Sánchez son algunos ejemplos de esa nueva tendencia.

Este cambio ha dado mayor visibilidad pública al Vía Crucis, aunque también generó un debate entre los cofrades. Mientras algunos valoran positivamente que cada año se busque un escenario distinto, otros consideran que el acto ha perdido parte del carácter simbólico que tenía cuando se celebraba siempre en un mismo lugar. Debate que se zanjó el año pasado con la decisión de establecer a la Catedral como el templo de referencia y la remozada plaza de La Merced como lugar del rezo de las estaciones, que por el momento no ha dado el resultado esperado.

Además, existe un elemento que se ha mantenido prácticamente inalterable durante toda su historia: su celebración en el calendario. Tradicionalmente, el Vía Crucis oficial del Consejo se ha celebrado siempre el segundo lunes de Cuaresma. Solo ha habido una excepción en todos estos años: el celebrado en 2022 con la Virgen de los Dolores de la Hermandad de los Judíos, que tuvo lugar en sábado, rompiendo de forma puntual esa tradición.

En realidad, la experiencia de estos años demuestra que el éxito del Vía Crucis del Consejo suele depender de tres factores muy concretos: el lugar elegido, la imagen que lo preside y el día en que se celebra. Cuando estos tres elementos se alinean, el acto consigue reunir a un gran número de fieles.

Precisamente el día de celebración es uno de los aspectos que también genera debate. Mantenerlo en un lunes de Cuaresma a las nueve de la noche puede no resultar lo más atractivo para muchos cofrades. En ese sentido, no son pocos los que consideran que trasladarlo a un viernes o incluso a un sábado podría favorecer una mayor participación y convertir el acto en una cita aún más multitudinaria.

Sin embargo, este posible cambio también tendría consecuencias. Muchos fines de semana de Cuaresma están ocupados por cultos internos de las hermandades, como quinarios, septenarios o besapiés y besamanos, por lo que mover el Vía Crucis a esas jornadas podría interferir con la vida cultual de las corporaciones.

Más de cuatro décadas después de su inicio, el Vía Crucis oficial del Consejo sigue siendo un reflejo de la propia evolución de la Semana Santa de Huelva: un acto que ha cambiado de escenarios, que ha ido incorporando nuevas imágenes y que continúa buscando el equilibrio entre tradición, devoción y participación de toda la ciudad que están por definir.

Client Challenge

¿Podría ser el Resucitado la imagen que presida el Vía Crucis de Huelva?